Lara apretó los dientes. Tanta frustración dentro de ella. Estaba preocupada también por la condición de su hijo. La preocupación y el estrés hacían que apenas pudiera descansar y menos consumir alimento, si seguía así perjudicaría a su cachorro y eso era lo que menos quería. Se removió y oyó el tintineo de los regalos carísimos que le habían regalado los alfas de las otras manadas y agarró la bolsa entregándosela a Lucer.
-¿Puedes vender esto? Necesitaré el dinero- le pidió serio.
Lucer comenz