Mathew caminaba de vuelta a su habitación con paso apresurado, no era normal que su pecho se apretara de aquella forma. Lo había hecho desde que su esposa lo había ido a ver y había dicho cosas que no tenían sentido. Abrió la puerta y como sospechaba la habitación estaba vacía. Su corazón latió rápido en su pecho y respiró para calmarse, no era normal en él alterarse, a menos que Lara estuviera involucrada. Había estado sumamente rara en los últimos días y eso era lo único que llenaba su cabeza