Lara reconoció que su voz salió más dura de lo que quería, pero no lo pudo evitar. Una conversación tan importante como la que estaba teniendo con su marido había sido interrumpida en un momento clave. También había oído gruñir a Mathew por lo que este debía estar molesto al igual que ella. Sobre todo, porque había cierta parte de la anatomía de ambos que palpitaba y que rogaba ser atendida, sobre todo la del mayor que se marcaba en su pantalón, aunque ella no estaba mejor con su humedad.
-Ayúd