Mathew pasó caminando rápido por al lado de Byron, su rostro en una dura expresión. Lara se encontró casi corriendo a su lado.
-Marido mío, espérame, voy contigo- le gritó al ver que apenas si podía mantener el ritmo hasta que este se detuvo apuntándole con el dedo.
-Tú te quedas aquí. Es muy peligroso- los colmillos del alfa estaban desenfundados y parecía que pronto se transformaría. Lara pudo notar como la piel blanca de sus manos se había cubierto de pelaje.
Pero Lara le agarró el mismo ded