En cuanto el carruaje se detuvo Lara bajó de él con una enorme sonrisa y corrió torpemente como pudo en dirección a la menor de los hermanos.
-Dyna, Dyna- se detuvo al costado de ella y jalaba de su manga pareciendo una cachorra chiquita- Mira, mira- sus ojos tenían un brillo inusual.
Ante la insistencia de Lara, la loba le prestó atención.
-¿Qué ocurre Luna La…- no pudo terminar la frase pues esta le puso la mano extendida casi delante de sus ojos. Al inicio no comprendió que quería decirle y