Jadhiel estaba en la oficina lleno de trabajo, estaba hasta el cuello, hasta que alguien interrumpio su labor, no eran buenas noticias, eran las peores, unas noticias que hubiera preferido no enterarse
—Señor Ballesteros ¿puedo pasar?
—Adelante
—Señor Ballesteros lo buscan del bufete de abogados
—¿Que bufete?
—Uno que yo mismo forme para poder quitarte a mi hijo Jadhiel ¿Asi esta bien?
Eva entro con aire arrogante y altanero a la oficina, sentandose en el mueble mientras Jadhiel suspiraba a