Sin embargo, este asunto no podía ser apresurado.
Era necesario acumular una sensación de seguridad y confianza con el tiempo.
Además, Valeria creía que mientras explicara claramente, Sebastián y los niños no se sentirían inseguros todo el tiempo y pensarían que los dejaría.
Después del desayuno, nana Clara estaba en casa lavando los platos mientras Valeria llevaba a Dylan y Lily a la escuela junto con Sebastián.
Dylan y Lily estaban muy felices en el camino.
Las sonrisas en sus rostros nunca d