Laila
Miro con fastidio la hora, apenas han pasado tres horas y han sido las más aburridas. Ahora mismo me encuentro en una mesa sonriendo a todos con fastidio y falsa alegría de ver cómo se divierten.
Jodidos todos.
No puedo evitar desviar la mirada del chico elegante y totalmente desconocido que entra mirando a todos con superioridad.
Debe ser nuevo. Mi loba mueve la cola de la emoción al ver que tenemos a alguien nuevo y que posiblemente a quien guiar.
Mi mate se volvería loco si viera cóm