Mundo de ficçãoIniciar sessãoApenas llegaron a Grecia, los ojos de Avani se llenaron de un brillo peculiar y cuando arribaron a Mikonos el hada de la tierra no pudo contenerse y salto a los brazos de Milos, quien más que gustoso la recibió dándole un beso casto, bajo la mirada de asombro de sus hermanos.
—Gracias. — dijo mirando el color miel de los ojos del menor de los Petrov.
— ¿Por qué? — respondió regalándole una sonrisa y colocando sus grandes manos en la cintura de Avani.
— Por traerme a mi







