Mundo ficciónIniciar sesiónBeso.
Kenna se había acostado, pero no podía dormir, daba vueltas de un lado al otro, esta noche no eran los recuerdos de Merary quien la mantenían despierta, lo que la inquietaba y espantada el sueño, era el rostro de dolor de Igor.
— Maldición, casi te quemo. Estoy segura de que ahora me tendrá miedo... y ¿por qué me hago problema?







