Quisiera decir que logro reponerme rápidamente y que las palabras de Lucas no me afectaron en absoluto, pero la realidad dista mucho y es que mi ansiedad crece por momentos, los mil pensamientos hieren en mi mente y la necesidad de inhalar la mierda que sea, aumenta con cada segundo que pasa.
Maldito sea Lucas, maldito sea el momento que eligió para confesar. Maldita sea yo que me dejo afectar por algo que deseé escuchar mucho tiempo atrás. Me recargo en una pared al doblar un pasillo y me doy