Duke había conseguido recuperar mi móvil, cuando lo volví a encender me encontré bastantes llamadas perdidas de Asena.
—¿Hola?— pregunté preocupada cuando ella descolgó, no estaba preparada para recibir más problemas.
—Hola, llamaba para ver qué tal te iba.—ella sonaba muy tranquila, probablemente solo me hubiese llamado tantas veces seguidas con la intención de que contestase lo antes posible.—¿Qué tal vas con el libro?
—Bueno... experimenté con acacias y algunas cosas más.— dirigí la mirada