Mundo de ficçãoIniciar sessãoFui moviéndome entre los arbustos, ahora con bastante más cuidado hasta llegar a la cueva. Desde la entrada ya se podía oír alboroto.
—Me da igual cuántos sean.— reconocí la voz de Ezra.—¡Dejad de ser tan cobardes!— aquello sonó exactamente como una bofetada, aunque es cierto que solo puedo sospechar lo que fue ya que me mantuve escondida tras las piedras.—¡Todos a luchar! ¡Luchad por m&iac







