Mundo ficciónIniciar sesión—Reika, ¿dónde estás?— preguntó Ezra.
Yo me quedé petrificada donde estaba, manteniendo aquella posición incómoda aplastada contra las rocas.
—Sabes que puedo olerte perfectamente ¿verdad?— así se desvaneció mi esperanza de que estuviese hablando solo.— Mira la que está a punto de liarse ahí fuera y tú quieres seguir jugando al gato y al ratón.







