—Parece que mañana será un día soleado.— comentó uno de los jóvenes mientras miraba la televisión que teníamos en la pared de la izquierda, estaban anunciando el pronóstico del tiempo.
—No hemos venido a comentar el telediario. —gruñó Duke apretando los puños. Coloqué una mano sobre su pierna y traté de conducirle a una actitud más calmada. Él me miró de reojo y resopló frustrado pero después se apoyó en el respaldo, adoptando una postura menos agresiva.
—Loup-garou.— oí cómo se susurraban entr