—No puedo creer que hicieras eso. ¡Qué vergüenza!
—Bonita ¿Si recuerdas que ellos saben que estuvimos solos en una cabaña, por dos semanas? Y no precisamente descansando.
Él tenía razón, no solo sabían eso, también lo de su embarazo. Pero era la primera vez que estaban frente a su familia como una pareja. Ni siquiera delante de su padre se había sentido tan cohibida como en ese momento.
—Lo sé, pero no pude evitar sonrojarme delante de tus padres —Se acercó a ella y la abrazó por la cintura.
—T