—Min-joon.
—¿Cómo estás? —Él intentó acercarse, pero Benedetto se interpuso. Ella vio la decepción en sus ojos y se sintió mal por eso. Conocía mejor a su primo desde hace algunos años, él era un hombre justo y responsable. Pero en ese momento no podía arriesgarse. Su padre lo tenía vigilado desde hace varios días, él había llamado a la mansión Ferri para avisar que Min-joon se dirigía hacia ahí. Todos los guardias se habían puesto en alerta incluso antes de que su primo llegara.
Sus hermanos s