—Anoche que hablamos sobre cómo me alejaste de ti, no me dijiste lo de mi padre, también fue por él ¿cierto?
—Es tu padre, solo estaba protegiéndote, no podría decirte sin que sonara mal.
—Confío en ti, pero también en mi padre. Sé que te dije que ya te había perdonado y eso no cambiará, lo prometo, pero necesito saber si…
—No —Franco colocó un dedo en sus labios—. Te puedo asegurar que no te miraba de la misma forma en cómo te veo ahora, y talvez no pueda encontrar las palabras adecuadas para