Por Jacqueline Henderson
Aunque los nervios me carcomían, sabía que nuestra propuesta era la mejor. Y no es que me las esté dando de sabelotodo, era que el trabajo que hicimos con esos dos era realmente bueno y eso era lo que me tenía más tranquila y relajada. No solo sabía que era bueno, sino que podría apostar que ninguno le daba la talla.
Fueron noches de desvelo y trabajo en equipo. Además, contar con dos policías y uno que hubiese sido especialista en bombas era un plus. Benedict se había