Estaba dándole duro al saco de boxeo mientras la imagen de ese descarado que tengo por novio no se iba de mi cabeza, porque después de salir de la ducha que se dio como por cinco mil horas, se le ocurrió la genial idea de pararse frente a mí secando ese cabello cortito y ¡Con una toalla de Hello Kitty cubriendo su parte baja!
Ay, escandalosa, solo se cubría sus partes nobles…
Pero es mi toalla de Hello Kitty, no sé si ahora secarme con ella será lo mismo.
Pamplinas, mi Hanny. Tu problema es que