La mujer que resplandece bajo cualquier luz.
Por Daniel Reed o Henderson, o como le quieran decir...
Tener a la madre de mis hijos frente a mí me descolocaba, no sé si era por el miedo a que se enterara de todas las cosas que hice a sus espaldas o simplemente por verla así, tan frágil, tan hermosa y agradecida por la mentira que había dicho la señora Scott.
—No se preocupe, señora Henderson, solo cumplía con mi deber —fue lo único que salió de mis labios, mientras ella sostenía mis manos, intentando que yo no las quitara, lo que me hace r