Entre sábanas y algodón de azúcar p1.
» Dime qué no estoy soñando….
Esa pequeña frase me hizo volver a la realidad, sé que ambos queremos estar juntos, ya no había discusión en eso, pero había algo en mí que me detenía y eso era mi cero experiencia en el arte del amor.
Sus manos recorren mi torso desnudo y las gotas que escurren por mi cabello. Aen sobre su dulce semblante.
—Quiero… te deseo, Hanny. Pero…
Intento zafarme de nuestro agarre, pero ella me toma por el cuello y se aferra a mí. Su aroma invade mis sentidos.
—No te aleje