Capítulo 5. Descubriendo el engaño
Capítulo 5. Descubriendo el engaño
No, no podía ser Lorenzo, él había muerto hacía cinco años, tenía que ser un error. Pensaba Sara, incrédula. Pero dos personas no podían parecerse tanto, a menos que fueran gemelos, y Lorenzo era hijo único. Ese hombre era idéntico a él, tenía el mismo lunar en la mejilla y una cicatriz en la ceja de cuando tuvo un accidente esquiando.
—¿Lo… Lorenzo? —pronunció con un nudo en su garganta y el corazón dándole fuertes tumbos en el pecho.
El hombre observó con