Cuando llegué a la comisaría de calle Nueva Sevilla, me dirigí directamente al interior y expliqué la situación a los policías de servicio, quienes me llevaron a una habitación.
En la habitación, vi a tres personas. Junto a Ivanna estaba un joven notablemente guapo, de apariencia distinguida pero con una expresión oscura en el rostro.
Si no me equivocaba, debería ser un nuevo empleado de su empresa.
Así que Ivanna no había recurrido a la compañía para pagar la fianza, lo cual podría afectar al n