—¡María, ya estás exagerando demasiado!— decía Sofía, tratando de imponerse con argumentos débiles—,¿todavía tienes algo que ver con la familia Cintas?
—Es cierto, ya no tengo ninguna relación con la familia Cintas— admití, y luego volví mi mirada hacia Hernán, continuando con mi intento de convencerlo.
—Hernán, deberías saber que todos conocen nuestra historia de divorcio. Realmente no tengo por qué preocuparme por los asuntos de la familia Cintas. Tu madre, incluso, se quedó viendo cómo me mal