Aunque ya había logrado calmarme después de aquel terrible percance, aún sentía un escalofrío recorrer mi espalda. No solo Dulcita, que aún era una niña, sino que incluso yo me despertaba constantemente a causa de pesadillas esa noche.
Las personas que sobreviven a un desastre suelen sufrir graves traumas psicológicos.
Tuve que abandonar mi plan de ir a la ciudad Jim, Teo y Diana fueron en mi lugar.
Antes de partir, Teo me consoló diciendo que los asuntos de la empresa podían esperar, que lo más