Doce años después…
James firmó de prisa un documento que White le había entregado. White, que ahora tenía cuarenta años, se negaba a retirarse, decía que continuaría al lado de James hasta que la vida se lo permitiera. Por otra parte, Andrés ahora tenía su propio estudio y se dedicaba a reclutar nuevas estrellas del entretenimiento. Ese año, después de que James y Astrid se casarán formalmente y ante Dios, la mayor de los King dijo adiós a este mundo. Se marchó con la plena satisfacción de que