- No creo que podamos ducharnos juntos... - Dije, metiéndome debajo del chorro de agua tibia.
- Creo que me excitas en cualquier momento, pequeña. Sus brazos me rodearon de nuevo.
- Yo... fui al hospital después de lo que pasó hoy...
- ¿Como asi? Sus ojos se oscurecieron con preocupación.
- Sentí náuseas, vomité y me faltaba un poco el aire. Me hicieron un ultrasonido y... vi a nuestro bebé.
Él se marchó:
- Sabrina, ¿estás loca?
- No me dieron medicina. Fue solo un pico de estrés, según el médi