Parte 1...
Cora abrió los ojos lentamente. Se sentía pesada, no cansada, pero el sueño le había sentado bien. Ahora había recuperado su energía y podía hacer algo. La noche anterior estaba tan mal que no sabía qué hacer salvo llorar. Estaba muy desesperada.
Se levantó y fue al baño. Estaba sola. Era mejor así.
Se cambió de ropa y, con el corazón encogido por la inseguridad y el miedo a lo que iba a suceder, se quitó el anillo de compromiso que él le había dado y lo dejó sobre la mesa junto a la