Parte 1...
Dos días después, Robin le avisó de que tenía que irse y que volvería al día siguiente. Ella ya estaba acostumbrada a su presencia y hablaban mucho.
Robin la ayudaba con sus consejos y sugerencias y cada vez que surgía algo nuevo, se lo contaba. Pero no le importaba que se mantuviera alejada. Ella también necesitaba un descanso.
- No estoy cansada de ti - se rió - sólo tengo que resolver algo y por eso tengo que irme, pero volveré pronto.
- De acuerdo, Robin - sonrió haciendo un gest