-Dana-
Mi hijo y su padre dormían plácidamente en la cama, mientras yo pasaba por otro de mis episodios de insomnio.
Con sumo cuidado me solté del agarre de Thomas para no despertar a ninguno de los dos y bajé por algo para espantar las pocas ganas de dormir que tenía. Llegué a la cocina y estaba mi suegra preparando algo.
-¿Leche tibia con miel?-me ofreció y yo asentí-¿tampoco puedes dormir?
-No, es que todo es tan confuso, señora Blue.
-Puedes decirme solamente Blue, como te lo pedí hace