34. Desayuno favorito
34
Horas antes
Maximiliano no podía dormir, así que se fue a correr para ver si despejaba su mente y aun así nada logró que eso pasará. Llegó a su casa y se dio un baño rápido y se vistió, había cosas que tenía que hacer.
Maximiliano se estacionó frente a una estación de policía, nunca había visitado una y ahora estaba a punto de hacer algo que no tendría vuelta atrás.
—¿Viste quién es? —pregunta una oficial nueva.
—Cállate, nos puedes meter en problemas —contesta su compañera.
—Es demasi