219. Locura extrema
219
Julieta
Estaba aterrada, pero me quedé quieta detrás de Max, con las manos temblando. Temía que, si Liliane me veía aquí arriba con ellos, todo se saliera aún más de control.
—¿Estás seguro? —preguntó Liliane, con un dejo de duda en su voz.
Max se mantuvo firme, su postura era tensa, pero su voz salió suave, como si estuviera tratando de calmarla.
—Sí, creo que es lo mejor para nosotros, ¿no crees? —respondió, asegurándose de no sonar provocador.
Un brillo de alegría cruzó el rostro de