— Si Danna no va conmigo, no iré.— Exigió Ariel intentando soltarse del agarre del hombre.
Mientras luchaba, sus ojos se encontraron con el hombre frente a ella en algún momento. Sólo se ve los ojos del hombre , y sus ojos rojos se volvieron azul hielo, pero sus ojos no brillaban con frialdad. Una sensación extraña se apoderó de ella y parecía fascinada por su mirada.
— Soy un mercenario enviado por tu hermano, debes venir conmigo. — Espetó el hombre enmascarado volteando a otro lado, para no