POV de Cercei
—No —respondí con firmeza a Viena.
—No vine aquí solo para enfrentar tus mentiras —la interrumpí de inmediato, clavando mi mirada en su rostro.
—Ya no me interesa lo que dices; tus palabras ya se han derramado en exceso —dije entre dientes.
—Entonces dime, ¿para qué viniste de repente, eh? —su mirada era tan fría y afilada como una espada.
Respiré hondo, acortando la distancia entre nosotras a propósito. Con cuidado, fui retirando los tubos que la mantenían conectada a las máqui