19. El peso de una habitación silenciosa
19. El peso de una habitación silenciosa
Azrael.
Las puertas se cerraron tras de mí.
No con estrépito. Estas puertas nunca se cerraban con estrépito. Eran demasiado viejas para eso, demasiado pesadas, construidas con el mismo roble antiguo que la mesa del interior, y se cerraban como todo en esta mansión se cerraba: con la autoridad silenciosa y definitiva de las cosas que llevaban cerrándose en momentos como este desde mucho antes de que cualquiera de los hombres que las cruzaran hubiera vivid