capitulo...
(,Ariadna)
bosque ya no respira igual.
Lo siento.
Lo escucho.
Lo huelo.
La tierra está inquieta bajo mis botas. Las raíces crujen como si intentaran moverse… como si quisieran huir. Desde que el Alfa Antiguo emergió consumiendo sombras, nada volvió a ser estable.
Y dentro de mí, tampoco.
El vínculo con Kael no se rompió… pero se fracturó.
Es como si una grieta invisible atravesara mi pecho y cada latido fuera una amenaza.
Kael camina delante de mí. Silencioso. Tenso. Su energía es