capitulo....
— Entonces no estarás solo cuando pase.
Su respiración tiembla.
— No deberías quedarte — murmura —. Soy un riesgo. Una anomalía. Un error.
Lo tomo del rostro con cuidado.
— Eres humano — digo—. Incluso cuando luchas contra dejar de serlo.
Nuestros rostros quedan cerca.
Siento su energía agitada, inestable, como una tormenta que busca tierra.
— Ariadna… — susurra —. Si me pierdo… prométeme que no intentarás salvarme a costa de ti.
Mi garganta se cierra.
— No puedo prometer eso — r