capitulo....
— Si intentas controlar — dijo Meara —, fallarás.
Estábamos sentadas en el suelo de la sala, frente a frente. Las luces apagadas. Las cortinas abiertas para que la luna entrara sin obstáculos. El departamento olía distinto ahora, como si el aire se hubiera cargado de electricidad.
— Entonces dime qué hacer — respondí —. Porque ahora mismo siento que voy a explotar.
Meara asintió, tranquila de una forma que me irritó.
— No vas a hacer nada — corrigió —. Vas a permitir.