Alessia seguía mirando a Zayne sin parpadear. La última frase del hombre continuaba resonando en su mente.
—Doctor Zayne... —lo llamó Alessia en voz baja mientras apretaba sus propios dedos sobre su regazo—. En realidad... ¿por qué ha pasado Matteo?
Zayne desvió la mirada hacia el océano oscuro que se extendía frente a ellos. El hombre parecía considerar cuidadosamente cada palabra que iba a pronunciar, como si la historia que estaba a punto de contar no fuera simplemente un recuerdo del pasado