Lorenzo miró a Matteo, luego desvió la mirada hacia Alessia, que permanecía sentada en silencio en la silla de ruedas.
Su mandíbula se tensó cuando los acontecimientos frente a la habitación volvieron a pasar por su mente. En su cabeza, todo encajaba de inmediato con una explicación que le parecía lógica: Alessia seguramente le había dicho algo a Matteo para perjudicar a Isabella.
—¿Así que esto es por Alessia otra vez? —la voz de Lorenzo sonó cargada de acusación—. ¿Qué más te dijo para que ar