Los días pasaron en el penthouse, transformando drásticamente la relación entre Matteo y Alessia. La rigidez que antes se extendía entre ellos se fue suavizando poco a poco, reemplazada por una calidez e intimidad cada vez más intensas.
Matteo nunca dudaba en mostrar su lado posesivo, acompañado de sus dulces provocaciones, cada vez que estaban a solas.
Aquella tarde, Alessia estaba recostada contra el firme pecho de Matteo mientras ambos descansaban en el sofá de la sala. Los largos dedos de M