Al término del desayuno, Edwan le dio privacidad a Rosalin para que se cambiara y pudieran salir de la casa de Luigi para comenzar a recorrer la ciudad.
Luigi le ofreció que su chofer los llevara, pero Edwan no aceptó, quería ser solamente ellos dos solos recorriendo la ciudad.
La primera parada fue la torre Eiffel, para Rosalin fue magnífico verla, y hasta subir en ella, desde arriba se veía tan hermoso los edificios, los palacios, los jardines y el rio que hacía la vista más espectacular, a