Dave, el punto de vista del espía
La habitación estaba fría y en silencio. Estaba sentado en una silla dura, con las manos atadas detrás de la espalda. Mis pensamientos corrían sin parar, pero mi rostro permanecía tranquilo.
Afuera, la gente seguía gritando. Podía escuchar pasos apresurados por los pasillos de piedra. Sanadores dando órdenes a gritos. Sirvientes llorando. Guardias repartiendo instrucciones.
Lord Ugarh y Azanlin habían caído inconscientes.
El veneno sagrado había funcionado.
El