ALBA
No era mi intención quedarme dormida afuera de su puerta, pero sabía que en el momento en que me puso en sus brazos, el hormigueo corrió salvajemente contra mi piel como si estuvieran tratando de decirme un secreto. Sabía lo que estaba haciendo en el momento en que gemí; no sabes cuantas ganas tenía de odiarlo, no podía. No, por mucho que lo intento, no puedo.
"Por favor…" Sueno desesperada y necesitada, pero no me importa. Tan pronto como decidió recogerme, ya estaba mojada como nunca ant