JULIÁN
Me he pasado tres noches revisando el estúpido estudio del padre de David, y no encuentro nada. Siento que Eduardo y Armando se ponen nerviosos a mi alrededor. Entre la falta de sueño y las pistas, me he convertido en un amargado testarudo. ¿Cómo se supone que voy a presentarle a Alba lo que sé el lunes por la mañana cuando es jueves por la noche y se va a la ciudad en cinco malditas horas?
Lano el libro que tengo en mis manos contra la pared de la habitación de David, sorprendiendo a lo