Elara
Resultó que mi idea era bastante buena.
Temía que los ataques en el vecindario no pararan hasta que Orión hiciera algo al respecto.
No podía ser ostentoso porque solo enfurecería a los atacantes, ni demasiado sutil, o se perderían el mensaje que intentaba transmitir.
Así que sugerí una distracción.
Sabía que mi idea era increíble cuando Orión tuvo que llamar a Pierce para que me diera su opinión y me escuchara.
Estar frente a ellos dos fue bastante intimidante, ya que sus rostros no revelaban ninguna emoción ni expresión, y tuve que seguir mi instinto.
"Como le sugerí a Orión antes de que entraras, tenemos que hacer algo más para distraer a la gente de los recientes ataques", explico, dando vueltas por la habitación. Si algo sé de los alborotadores es que les gusta ser el centro de atención. Les gusta que casi todo gire en torno a ellos, y en cuanto les quitas el protagonismo, empiezan a irritarlos inmediatamente.
"Pensé que el objetivo era resolver esto con la mayor calma y paz