Punto de vista de Orión
Justo cuando creo haber avanzado, me topo con un obstáculo.
"¿No?", repetí, estupefacta. Esperaba que aceptara la propuesta de trabajar juntas, pero ¿tuvo el valor de rechazarla?
"Sí." Se encogió de hombros como si sonara normal. "Solo intentas hacerme sentir mejor sugiriendo que trabajemos 'juntos', pero eso no cambia el hecho de que seré tu esclava. Quiero irme."
No sé por qué, pero la idea de que me dejara me dio un vuelco el corazón. "No puedes irte. Es la mejor oferta que te haré... o la aceptas o la dejas."
"Entonces la dejo." Respondió como si la respuesta fuera tan simple.
La miré, creando una imagen mental de retorcerle el cuello para satisfacer las emociones que me recorrían.
¡¿Por qué era tan terca?!
Si pensaba que ser terca y grosera me haría aflojar con ella, se lo merecía.
"Entonces no me dejas otra opción", anuncié, encogiendo los hombros. "En tres días, celebraremos el banquete real anual. Mi familia y medio pueblo estarán presentes... y también