009. La maldición del Lycan
Nyxara no regresó directamente a su habitación después de salir del ala del príncipe. Caminó sin un destino claro, recorriendo los pasillos laterales del palacio mientras intentaba ordenar lo que había visto.
El comportamiento del bebé no le parecía normal, pero no tenía suficiente información para sacar conclusiones. Aun así, algo no terminaba de encajar y esa sensación persistente le resultaba incómoda.
Sabía que existían lobos con la capacidad de crear líquidos extraños que lograban cambiar