Valentina y Alexander andaban ocupados con la decoración de la casa, y el lugar donde más se enfocaban era el cuarto de los bebés donde los dos personalmente decoraban las paredes, las cunas, cada juguete.
–Listo– dijo Valentina sentada en la alfombra del cuarto terminando de montar el móvil de cuna, y se lo dio a Alexander que fue a colgar el objeto en la cuna.
Valentina miró el cuarto ya listo y sonrió. –¡Ah, no veo la hora de verlos corriendo por aquí desordenando todo!–
–Y dejándonos con el